Saber que se puede…

Julio 17th, 2011

Esta mañana iba con la radio puesta, como casi siempre, en una emisora de música. Es la emisora que suelo escuchar para conducir, caminar, cocinar, y es una emisora comercial, de las que pone canciones variadas, y que de vez en cuando te pega un sopapo de recuerdos porque pone algo que te gustaba cuando empezaste con tu primer novio, o en aquel viaje en el año 2000…Total, que ha empezado a sonar la canción “Color esperanza”, una canción que he oído, cantado y bailado mil veces, una canción de la que ya me sabía la letra, pero que hoy me ha “llegado” por primera vez…Al margen de de la calidad musical o del estilo de música, esa melodía dulcecilla y bonachona tiene una letra muy honda, a mi modo de ver.

Por ejemplo: “Saber que se puede. Querer que se pueda. Quitarse los miedos, sacarlos afuera.” Tres frases para resumir las bases de un proceso de crecimiento personal (y yo escribiendo post y más post intentando explicarlo). Ni más, ni menos. Para que luego digan que la música comercial actual no tiene mensaje…lo que pasa es que hay que descifrarlo…Bromas a parte, estas palabras en rima podrían ser, perfectamente, un mantra:

“Saber que se puede”: El primer paso para cambiar, para conseguir aquello que deseamos, para salir de una mala situación, ¿cuál es? Pues darse cuenta de que se puede (y prácticamente SIEMPRE es así, porque “mientras hay vida hay esperanza”). ¿Y quién puede? Pues YO, nadie más, porque aunque la vida nos “permita” hacer, si no decidimos nosotr@s ponernos a ello, si no somos conscientes de que PODEMOS, si no NOS LO PERMITIMOS, ya podría la vida ser un vergel de oportunidades, que elegiríamos quedarnos en nuestro agujero de desolación, tristeza y miedo…De hecho, si tenéis presente al Gollum del “Señor de los Anillos”, para mí es la imagen que mejor representa ese estado de atesorar la propia desgracia, acariciarla y protegerla como un tesoro…

“Querer que se pueda”: Clarísimamente, porque no basta solo con la CONCIENCIA de que la evolución, el cambio, el crecimiento, son posibles. Hay que poner VOLUNTAD y DESEO. El deseo es la chispa que enciende el motor, la ilusión que alimenta el movimiento. La voluntad es la gasolina, la fuerza que nos conduce al objetivo, la que evita que distraigamos la atención de aquello que deseamos. Voluntad y deseo van juntos, se retroalimentan y se complementan, se necesitan mutuamente para existir y llegar al objetivo. Si nos creemos que “se puede”, solamente hay que “desear poder”, y lanzarse a ello.

“Quitarse los miedos, sacarlos afuera”: Y esto es lo principal para iniciar la ACCIÓN, ser conscientes de nuestros miedos, y no dejar que nos inhiban. No es necesario que los superemos completamente para iniciar la acción, sino que basta con que los aparquemos lo suficiente como para empezar, y los vayamos desmontando a través de la propia acción, de darnos cuenta de que son fantasmas, o incluso aceptando que puedan ser reales y aprendiendo a manejar las consecuencias. Como dice la misma canción: “Es mejor perderse que nunca embarcar, mejor tentarse a dejar de intentar… Vale más poder brillar que solo buscar ver el sol”.

Aquí os dejo la canción, por si la queréis escuchar, o bailar…